Mi primer

 

Todo el mundo de mi generación se acuerda de aquel anuncio de colonia, con cancioncilla pegadiza sobre las primeras cosas…cancioncilla que me tararea mi santo a la que puede, que se ve que le hace gracia. Pues este fue mi primer cuadro grande y fue mi primer premio. La suerte del principiante.

Tres dibujos, cinco acuarelas y un cuadrito en acrílico (el de las manos). Esto llevaba yo en mi haber cuando mi santo me pinchaba sin parar con el tamaño (me parto). “Tendrás que hacer algo más grande, demuestra que te atreves, deja de hacer cuadritos”. No hay nada como apelar al “a ver si te atreves” para que se entre al trapo, al menos yo.

El motivo lo tenía claro, el ambiente de la foto me tenía cautivada, así es que dicho y hecho, allí que me presenté yo en el estudio con mi lienzo de 100×80. Nada que ver con los dos por dos en los que me embarqué después, pero eso es otro tema. La verdad no me acuerdo cuanto me llevó, pero sí que me lo pasé bien y que aprendí que una cosa es lo que veo en la foto y otra lo que decido plasmar en el cuadro, o lo que decido inventarme, o lo que quiero quitar.

Quiero decir, hago un foto, me gusta y me apetece pintarla. NO, lo voy a decir otra vez, hago una foto, me gusta y me apetece partir de ella para hacer un cuadro. Luego interpretaré lo que veo, porque no me encaja, porque no me gusta o por que simplemente es mi cuadro y no me apetece incluirlo. Esto no es un concurso de a ver cuanto de perfecto queda con respecto a la foto. Para empezar, no la voy a poner al lado…Y no confundir esto con ninguna referencia la hiperrealismo, que para mí eso es algo inalcanzable.

Ya he dicho que el ambiente de la foto era lo que me atraía, mostrar una ciudad desordenada y apretujada, a la vez que perfectamente encajada, por supuesto decadente, con todo el encanto que eso produce (a unos más que a otros) y un cielo perfecto, azul intenso y luminoso con sus nubes grises de tormenta. Como la ciudad…

Así es que el cuadro representa las vistas de La Habana desde la azotea del hotel Central. En enero. Un día más o menos gris. Hace catorce años (nada menos)

Un mes estuvo colgado en casa, estaba yo tan orgullosa. Y medio en serio medio en broma, lo presento a un concurso de pintura, amateur pero concurso. El día que me enteré del resultado llamé a mi…¿profe? (no sé como llamarle, le llamaré por su nombre). Llamé a Javi: “ya ha salido el fallo y no es fallo”. Gané un Accésit. No me lo podía creer, que gran momento, recogida de premio incluida. Y ya no está colgado en mi casa. De hecho se lo quedaron. Pero desde luego que no me importa

Acrílico sobre lienzo. 100×80. Propiedad del C.O.I.T.I.M

 

 

 

Un pensamiento en \"Mi primer\"

  1. A mí este cuadro me gusta mucho. Desde la primera vez que lo vi. Claro que yo también estuve en la Habana, en el hotel Nacional (que no Central) en un enero de 1998 (que no 2002 según mis cálculos sobre tus notas), y eso marca, claro. 🙂 ¿Nos tomamos un mojito?

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